Uno de los principales déficits del autismo son las habilidades sociales. Por lo general, las personas desean interactuar con quienes les rodean, pero a menudo no saben cómo empezar. Esto puede provocar confusión, frustración y otras emociones.
Afortunadamente, esto representa una oportunidad. Comprendiendo cómo afecta el autismo al desarrollo social y a las habilidades sociales, la persona y su comunidad de apoyo pueden trabajar para colmar las lagunas. A medida que adquieren conciencia y aptitud para socializar, la persona con autismo gana confianza. Esto puede ayudar a fomentar un mejor compromiso social, poniéndolos en el camino de desarrollar habilidades sociales más fuertes.
Autismo y socialización
Ninguno de nosotros nace sabiendo cómo interactuar con la gente que le rodea. Es algo que aprendemos con el tiempo. Nos enseñan a respetar los turnos y, con los años, aprendemos a mantener una conversación fluida. La diferencia es que a una persona neurotípica esto le resulta más fácil y rápido que a una persona autista.
Eso es porque el autismo puede afectar:
- Capacidad verbal y de expresión eficaz
- Comunicar los propios deseos y necesidades
- Relación con los demás
- Toma de perspectiva (es decir, ponerse en el lugar de otra persona).
- Capacidad para captar las señales sociales
- Percepción sensorial (por ejemplo, conciencia del lenguaje corporal)
- Capacidad para comprender el contexto situacional
Aunque una persona neurotípica no piense mucho en algunas de estas cosas, todas desempeñan un papel importante en las situaciones sociales. Te ayudan a anticipar lo que va a pasar y a reaccionar "adecuadamente". En consecuencia, alguien con autismo puede sentirse como si volara a ciegas en entornos sociales.
Desarrollo de competencias
Afortunadamente, tanto en casa como en un espacio dedicado al aprendizaje como los Centros de Autismo Stride, los niños con autismo tienen la oportunidad de desarrollar las habilidades sociales que antes les costaba construir. Como dice el refrán, la práctica hace al maestro.
En casa, empieza por potenciar sus puntos fuertes de un modo que les resulte cómodo. Entabla una conversación -fomentando el intercambio y la escucha- sobre un tema que sepas que les interesa. Juega a algo que sepas que les gusta, pero haz hincapié en los turnos. Si fomentas las habilidades sociales de tu hijo de una forma que le resulte cómoda, podrás ayudarle a desarrollarlas sin que se sienta abrumado.
Además, busque momentos de enseñanza. Por lo general, a una persona con autismo puede resultarle útil que los conceptos abstractos se desglosen en componentes concretos. El "lenguaje corporal" puede ser difícil de entender. En su lugar, diga algo claro como: "Cuando juegas con otra cosa y miras hacia otro lado cuando estoy hablando, siento que no me estás escuchando".
El objetivo es reforzar la autoestima del niño y su conciencia de sí mismo. Así que empieza poco a poco y ve subiendo, dándole ánimos y una dirección clara a lo largo del camino.
Estamos aquí para ayudar. En nuestros centros hacemos hincapié en el juego eficaz y las habilidades sociales. En Stride, damos a los niños la oportunidad de interactuar con sus compañeros en un entorno estructurado y de apoyo. Con nuestras actividades de grupo naturalistas, apoyamos su desarrollo y fomentamos la preparación para la escuela.
Si quieres saber más sobre cómo podemos ayudar a tu hijo a desarrollar las habilidades sociales que necesita, ponte en contacto con nosotros.