Nuestros valores fundamentales
Cinco valores.
Un grancorazón.
Estas son las promesas que nos hacemos a nuestros hijos, a sus familias y entre nosotros cada día.

Ampliando horizontes ymejorandola vida de 10 000 niños con autismo y sus familias.
Esa es nuestra estrella polar. Y nuestros valores fundamentales son el camino que nos lleva hasta allí: un niño, una familia, un día tras otro.
No son solo palabras en una pared.
Estos cinco valores guían cada decisión que tomamos, cada interacción y cada celebración.
Son la razón de nuestra existencia.

Haz lo correcto
Incluso cuando es difícil. Sobre todo cuando es difícil.
Nuestro trabajo influye en las vidas de las personas vulnerables. Por eso actuamos con integridad, honestidad y transparencia en cada interacción, como si todo el mundo nos estuviera observando. Porque hay una personita que lo está haciendo.
- Damos la bienvenida a los clientes incluso cuando eso nos supone un esfuerzo, porque esperar no es una opción para un niño que nos necesita ahora mismo.
- Somos sinceros con las familias en cuanto ocurre algo. Sin excepciones.
- Damos de alta a los niños cuando han alcanzado sus objetivos. Es su victoria, y la celebramos.
- Ningún trabajo es indigno para nadie; nuestros directivos también sacan la basura.
Mejora continua
No buscamos la perfección. Solo buscamos mejorar.
En Stride, todos estamos creciendo… incluso nuestros líderes. Creemos en esforzarnos por dar lo mejor de uno mismo, porque nadie deja nunca de crecer.
- Nuestro director general recibe asesoramiento ejecutivo, porque nadie deja de crecer.
- Hemos formado a más de 30 BCBA dentro de nuestra propia empresa. A menudo sufragamos los gastos de matrícula para obtener la titulación de BCBA.
- Apostamos por la franqueza radical. Los comentarios sinceros ayudan a todos a mejorar.
- Un 1 % mejor, cada día. Porque las pequeñas mejoras se acumulan.


Colabora, colabora, colabora
Lo repetimos tres veces. Así de importante es.
Los grandes resultados no se consiguen trabajando de forma aislada. Nos unimos a nuestros compañeros de equipo, a nuestras familias y a nuestras comunidades, porque la mejor respuesta casi siempre surge cuando todos colaboramos juntos.
- Nuestros BCBA asisten a las reuniones del PEI y defienden los intereses de los niños más allá de nuestras instalaciones.
- Colaboramos con los padres para que el progreso no se detenga cuando salen del centro.
- Organizamos fiestas de «trunk-or-treat», repartimos galletas entre nuestros socios comunitarios y estamos siempre ahí para nuestros vecinos.
- Cuando llega alguien nuevo, le damos la bienvenida como si fuera de la familia, porque lo es.
Llena de alegría
Porque la risa es la mejor medicina.
El trabajo debe ser algo ligero. Encontramos motivos para sonreír cada día, celebramos tanto los grandes triunfos como los pequeños, y nos tomamos en serio nuestra misión, pero nunca a nosotros mismos.
- Cuando los niños alcanzan sus hitos, les organizamos auténticas ceremonias de graduación.
- Un centro creó una experiencia completa de «ir al cine», con palomitas, luces atenuadas y todo lo demás.
- Convertimos los momentos cotidianos de la terapia en celebraciones con fiestas de baile, jornadas temáticas y vítores espontáneos.
- Creemos que la alegría forma parte del trabajo, no es un descanso del mismo.


Cuida a lo grande
La bondad no es debilidad. Es nuestro superpoder.
Esto es lo que define a Stride. Damos lo mejor de nosotros mismos por los niños, sus familias y nuestros compañeros, y nos esforzamos al máximo cuando más importa.
- Cuando un compañero de equipo perdió su casa a causa de un tornado, en cuestión de días organizamos una recaudación de fondos.
- Un niño tenía dificultades para aprender a ir al baño. Fuimos a su casa, porque era allí donde nos necesitaban.
- Las familias nunca tienen que afrontar el proceso solas. Les acompañamos desde su primera llamada telefónica hasta la matriculación y más allá.
- No solo nos importan los resultados. Nos importan las personas que hay detrás de ellos.
HISTORIAS DE NUESTRAS FAMILIAS
Las mejores opiniones son las de los más pequeños.
O, en este caso, de los padres, los abuelos y las personas que los cuidan y los quieren.
Ven a ver de qué se trata.
Niños de verdad. Terapeutas de verdad. Momentos auténticos de alegría, crecimiento y conexión.